El mejor atardecer de Lanzarote lo disfrutarás aquí

El mejor atardecer de Lanzarote lo disfrutarás aquí

¿Qué tendrá el atardecer de Lanzarote que cuando lo vemos se vuelve inolvidable? A veces son sus colores, otras el momento o el lugar y, en la mayoría de ocasiones, todo lo anterior al mismo tiempo.

Si tú también eres un amante del ocaso, seguramente tengas ese sitio en particular donde te encante ver terminar el día.

Pero, ¿y qué ocurre cuando viajamos? Ah, sí, ¡qué los recuerdos se multiplican! Sabemos que han sido unas buenas vacaciones cuando tenemos la cámara llena de fotos de una preciosa puesta de sol.

Aquí descubrirás dónde disfrutar del mejor atardecer de Lanzarote. ¡Toma nota!

Playa de El Golfo

En el municipio lanzaroteño de Yaiza se encuentra la Playa de El Golfo, la más colorida de la isla. Aquí, la naturaleza caprichosa, ha creado en el interior de un antiguo volcán una laguna muy famosa: La Laguna de los Clicos o El Charco Verde.

 Cada día, la Playa de El Golfo cautiva a turistas y locales con el contraste de sus colores en un entorno volcánico. Por un lado, tenemos el verde tropical de la laguna, por otro lado, la inmensidad azul del Océano Atlántico. ¡No podrás dejar de mirar a tu alrededor!

Pero, si a esto le sumas, los tonos naranjas y rojos del sol poniente sobre el color cobrizo de sus montañas… ¡La ecuación nos da el mejor atardecer de Lanzarote!

 Como el lugar imprescindible de visitar que es, aprovecha las últimas horas del día para ver la playa en su máximo esplendor.

El Bosquecillo

En el norte de la isla, en el archiconocido Risco de Famara, se encuentra El Bosquecillo. Desde este punto, verás uno de los atardeceres más bonitos no solo de Lanzarote sino de toda Canarias. Así lo decidieron los lectores de Condé Nast Traveler en una encuesta realizada por la revista, según informan desde Diario de Lanzarote.

¿Te puedes hacer una idea de su belleza, verdad? Desde las alturas, observamos como la arena blanca de la Playa de Famara se enciende en colores rojizos que van apagándose poco a poco. En el horizonte, el sol se va escondiendo entre una cordillera de bajas montañas. Las mismas que custodian el pueblo que le da nombre a una de las playas más visitadas y fotografiadas por turistas y locales.

 Si buscas ese atardecer en el que sientes que el tiempo se detiene: ¡te esperamos!

 Salinas del Janubio

En una isla rodeada de agua salada del Océano Atlántico, no podía faltar un espacio donde conocer y degustar este mineral. En concreto, hablamos de las Salinas del Janubio en Lanzarote. Un lugar en el que descubrirás cómo la sal no siempre es blanca, puede tener tonalidades rosáceas.

El paisaje pintoresco que crean las montañas de sal con la laguna del Janubio las ha convertido en un atractivo turístico. Tanto es así que disponen de un mirador, y es justo, desde este punto, donde sucede la magia.

 Con la llegada de los últimos rayos de sol, se crea en las salinas un efecto reflejo del cielo. Cada una de las pequeñas parcelas de sal proyectan sus colores y formas. Es decir, contemplar el atardecer desde las Salinas del Janubio es verlo en cielo y mar.

¡Te aseguramos que es inolvidable!

Castillo de Santa Bárbara

En el siglo XIV, Lancelotto Malocello construyó un torreón en la cima del Volcán de Guanapay, en la Villa de Teguise. Es posible que un atardecer allí arriba hubiese motivado su decisión para levantar el actual Castillo de Santa Bárbara. No tenemos pruebas, pero tampoco dudas.

Aquí, las puestas de sol son de película. La belleza y valor natural de esta fortificación que, durante años sirvió como punto de avistamiento de piratas, es inigualable. Por lo que si buscas un enclave más romántico aquí lo tienes.

¡Os sentiréis como reyes y reinas durante unos instantes!

Charco de San Ginés

Unas vacaciones en Lanzarote no pueden terminar sin nuestro momento favorito del día en el Charco de San Ginés. Un pequeño puerto pesquero repleto de barquitas de colores rodeadas de casas blancas. Se encuentra en el municipio de Arrecife, capital de la isla.

Su ubicación lo hace perfecto para poder disfrutar de el atardecer de Lanzarote mientras tomamos un aperitivo. En la zona hay varios restaurantes donde degustar la gastronomía local acompañada de un buen vino.

¿Alguna forma mejor de acabar el día? ¡No lo creemos!